lunes, 7 de septiembre de 2026

Guía herramientas digitales INTEF (actualización junio 2026)

Actualización de las Orientaciones sobre el uso de herramientas digitales en el ámbito educativo desde la perspectiva de la protección de datos (Junio 2026)

¿Qué herramienta digital puedo usar en clase? La nueva guía de INTEF nos ayuda a decidir :)

Elegir una herramienta digital para llevar al aula parece, a veces, una tarea sencilla: buscamos una aplicación que nos guste, comprobamos que sea gratuita y… ¡a utilizarla! Pero cuando trabajamos con alumnado, la decisión debería ir un poco más allá. ¿Qué datos personales recoge? ¿Dónde se almacenan? ¿Es adecuada para la edad del alumnado? ¿Es accesible? ¿Cumple realmente con lo que necesitamos desde el punto de vista pedagógico?

Para ayudarnos en esta tarea, INTEF ha actualizado las «Orientaciones sobre el uso de herramientas digitales en el ámbito educativo desde la perspectiva de la protección de datos». Y esta nueva versión trae algunas novedades muy interesantes:

Más herramientas para consultar

La primera cifra llama la atención: la nueva versión recoge 1.144 herramientas digitales, frente a las 627 que aparecían en la edición anterior, publicada en 2024. Encontramos herramientas muy diferentes: aplicaciones, plataformas, repositorios, sitios web, software libre y soluciones propietarias. Además, todas son gratuitas o disponen de alguna modalidad o versión de prueba. Pero lo importante no es tener una lista enorme de aplicaciones para elegir. Lo interesante es que esta recopilación nos proporciona información y criterios para tomar decisiones con algo más de criterio. Porque que una herramienta sea popular, bonita o fácil de utilizar no significa automáticamente que sea la más adecuada para nuestro alumnado.

La gran novedad: un modelo para evaluar herramientas

Probablemente, una de las incorporaciones más útiles de esta actualización sea el Modelo para la evaluación de herramientas, plataformas y aplicaciones digitales. La idea es sencilla: en lugar de preguntarnos únicamente «¿Me gusta esta herramienta?», podemos plantearnos otras cuestiones antes de utilizarla en el aula. Por ejemplo: ¿Es adecuada desde el punto de vista pedagógico? ¿Qué ocurre con los datos personales del alumnado? ¿Qué información solicita para poder utilizarla? ¿Qué medidas de seguridad y privacidad ofrece? ¿Es accesible para todo el alumnado? ¿Qué condiciones de uso debemos conocer? ¿Existe alguna alternativa que responda mejor a nuestras necesidades?

Es decir, la herramienta nos ayuda a pasar de una elección basada en la intuición a una decisión más informada y fundamentada. 

Protección de datos… pero también accesibilidad

Otra novedad importante es que la actualización incorpora un apartado específico dedicado a la accesibilidad. Y esto es especialmente relevante: una herramienta educativa no debería valorarse únicamente por si funciona o por si cumple determinados requisitos relacionados con la privacidad. También debemos preguntarnos si todo nuestro alumnado puede utilizarla en condiciones adecuadas. La accesibilidad se convierte así en otro elemento que debemos incorporar a nuestra «checklist» cuando seleccionamos tecnología para el aula.

¿Significa esto que hay herramientas «buenas» y «malas»?

No exactamente. Las orientaciones tienen un carácter orientativo, no prescriptivo. Es decir, no pretenden decirnos simplemente qué aplicaciones podemos o no podemos utilizar. Esto es importante porque la adecuación de una herramienta dependerá también del contexto: qué actividad vamos a realizar, con qué alumnado, qué datos necesitamos compartir y cuál es nuestro objetivo educativo. Por eso, la guía no debería entenderse como un catálogo de herramientas «autorizadas», sino como un recurso para ayudarnos a tomar mejores decisiones.

Una idea que conviene recordar: menos «clic» y más reflexión

En educación digital es muy fácil caer en el «esta aplicación está de moda, vamos a probarla». La actualización de estas orientaciones nos recuerda que antes de introducir una herramienta en el aula merece la pena detenernos unos minutos. ¿La necesitamos realmente? Y, si la respuesta es sí: ¿Es la opción más adecuada para nuestro objetivo, nuestro alumnado y nuestro contexto? Esta pequeña reflexión puede ahorrarnos muchos problemas después.

Un documento que seguirá cambiando

Hay otra idea especialmente interesante en esta actualización: las orientaciones se plantean como un documento vivo. Y tiene todo el sentido. Las herramientas digitales cambian constantemente, aparecen nuevas plataformas, desaparecen otras, se modifican sus políticas de privacidad y surgen nuevos retos relacionados con la inteligencia artificial, la accesibilidad o la seguridad. Por eso, una guía publicada hoy no puede ser una fotografía definitiva del ecosistema digital educativo. Tiene que evolucionar con él.

La nueva versión de las orientaciones de INTEF no es simplemente una lista más larga de aplicaciones. Es, sobre todo, una invitación a utilizar la tecnología educativa con más criterio. Porque elegir una herramienta para el aula implica mucho más que preguntarnos si es gratuita, si tiene muchas funciones o si nuestros compañeros la están utilizando. Implica pensar en pedagogía, privacidad, seguridad, accesibilidad y contexto. Y quizá esa sea la idea que deberíamos llevarnos: no se trata de utilizar más herramientas digitales, sino de elegirlas mejor.

📌 ¿Quieres echarle un vistazo? La versión 3.0 de las Orientaciones sobre el uso de herramientas digitales en el ámbito educativo desde la perspectiva de la protección de datos, publicada en junio de 2026, está disponible para su consulta y descarga en la web de INTEF.


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